Las sociedades tendrán que adoptar medidas técnicas y organizativas para garantizar un nivel de seguridad del tratamiento de información personal En los últimos meses se habla de la necesidad que tienen las entidades de adaptarse a la nueva normativa de protección de datos, pero resulta algo más complejo saber en qué se traduce la obligación de esta práctica. El nuevo Reglamento de Protección de Datos impone a las empresas la implantación de una política de protección de datos 'desde el diseño' y 'por defecto', lo que quiere decir que el empresario asume un compromiso de proactividad en el cumplimiento de la normativa de protección de datos de su compañía: debe adoptar las medidas técnicas y organizativas apropiadas, con el fin de garantizar un nivel de seguridad del tratamiento de datos personales adecuado al riesgo que conlleva, y no debe tratar más datos personales que los estrictamente necesarios para cada una de las finalidades del tratamiento que realicen. Para cumplir con la normativa de protección de datos, es necesario contar con el asesoramiento apropiado de expertos en privacidad y protección de datos. Por ello, en Carrillo Asesores cuentan con un equipo formado por profesionales especializados y colaboradores externos que ayudan a proteger la empresa y a prevenir sanciones. Para ello, informan a las empresas de las novedades en esta normativa para que estén al tanto de las principales tareas que conlleva su implantación. Para algunas entidades, este Reglamento supone el punto de partida, ya que no tenían implantada la anterior Ley de Protección de Datos y deberán adaptarse desde cero. Para otras, conllevará un proceso de cambios en la política de protección de datos que ya tenían implantada. En primer lugar, hay que analizar la necesidad de nombrar un Delegado de Protección de Datos (DPO), que será obligatorio en entidades públicas y también en entidades privadas en caso de que la compañía realice tratamientos de datos personales a gran escala. Estarán especialmente protegidas las categorías especiales de datos como salud, datos genéticos y biométricos, origen racial, convicciones religiosas, afiliación sindical, etc. El DPO se encargará de informar y asesorar a la compañía y a sus empleados de sus obligaciones en protección de datos, de supervisar el cumplimiento de las mismas y de actuar como 'punto de contacto' con la autoridad de control. En segundo lugar, hay que solicitar el consentimiento expreso e inequívoco para el tratamiento de datos personales en caso de que sea obligatorio, y deberá basarse en una acción afirmativa del interesado, no siendo válidos los consentimientos obtenidos de forma tácita o por omisión. En cuanto al envío de publicidad, a partir del 25 de mayo será necesario haber obtenido el previo consentimiento expreso e inequívoco del interesado para enviarle publicidad. Adecuar la información sobre...

La gran duda que nos puede surgir a la hora de jubilarnos es determinar si cobramos un Plan de Pensión en forma de capital o de renta anual, y cuanto pagaremos por ello. Bien es sabido, que las aportaciones a planes de pensiones gozan de atractivo anualmente en el IRPF reduciendo su tributación con las primas pagadas. Sin embargo, a la hora de jubilarse o cobrar dicho plan de pensión queremos ahorrar impuestos, ya que a groso modo hay que devolver lo ahorrado en tributación en años anteriores. Para aclarar estos conceptos, podemos manifestar que, el Plan de pensión se puede cobrar en forma de capital, de renta, combinando capital y renta, e incluso sin periodicidad. En cuanto a su tributación en el IRPF, variará en función de la opción elegida: Formas en que se puede cobrar el Plan de Pensiones. Para aclarar estos conceptos, podemos manifestar que el Plan de pensión se puede cobrar en forma de capital, de renta, combinando capital y renta, e incluso sin periodicidad. En cuanto a su tributación en el IRPF, variará en función de la opción elegida: Cobro en forma de renta anual: Las cantidades que cobre en forma de renta se integrarán en el IRPF del año de cobro como rendimientos del trabajo, sin reducción alguna. Es decir, anualmente cobrará una renta que se integrará y sumará junto con la pensión de la Seguridad Social u otras prestaciones, lo que a final de cuentas tendrá una tributación mayor que si no hubiera percibido dichas rentas ya que el IRPF tiene una escala de tributación progresiva. Cobro total en el rescate: Las cantidades que cobre en forma de capital también se considerarán rendimientos del trabajo en el ejercicio de cobro. Pero, en este caso, las que correspondan a aportaciones realizadas hasta el 31 de diciembre de 2006 disfrutarán de una reducción del 40%. Luego hay que valorar estos aspectos también. A la hora de planificar, si nos enfrentamos a una jubilación a final de año y queremos empezar a cobrar el plan de forma inmediata, recuperando además las aportaciones realizadas hasta 2006 en forma de capital (para disfrutar de la reducción del 40% indicada), recomendamos que empiece a cobrar en este año de jubilación sólo en forma de renta, y que espere al año siguiente para cobrar la prestación en forma de capital. Así tributará menos, ya que el tipo marginal de su IRPF en el año n+1 seguramente será inferior al del año n (año de jubilación, año en el que todavía habrá cobrado un salario y sus rentas serán más elevadas). En este caso habrá que indicar al pagador (entidad bancaria o aseguradora), que las primeras prestaciones en forma de renta en 2018 sean imputadas a aportaciones realizadas...