En ocasiones sucede que, tras adquirir una nueva vivienda, los compradores se encuentran con desperfectos que pueden obedecer a un defectuoso diseño o ejecución de las obras, tales como grietas, filtraciones, problemas de ventilación… En estos casos es importante saber a quién y dentro de qué plazo podemos exigir la reparación o indemnización de estos defectos constructivos. Defectos constructivos A continuación daremos respuesta a las preguntas más comunes que pueden surgir una vez nos encontramos con defectos constructivos. Tales como quién asume la responsabilidad de los mismos y plazos y procedimientos para exigir su reparación. ¿Quiénes son los posibles responsables por los vicios de la construcción? Los denominados “agentes de la edificación”. Es decir, aquellos profesionales que generalmente intervienen en la construcción de un edificio. Algunos de ellos son el promotor, el constructor, el proyectista, el director de la obra, el director de ejecución, los proveedores de materiales… ¿Qué responsabilidad tienen los agentes de la edificación? Como consecuencia de su intervención en el procedimiento constructivo, cada uno de los agentes de la edificación tiene una serie de obligaciones relacionadas con la función que desempeña en dicho proceso.En consecuencia, en el caso de que se detecten defectos constructivos derivados de la negligencia de alguno de los agentes de la edificación en el cumplimiento de sus obligaciones, aquel habrá de responder.Como regla general, la responsabilidad de los agentes de la edificación es de carácter personal e individual. Es decir, la responsabilidad por un concreto defecto constructivo no será de todos los profesionales intervinientes en la obra. Será del profesional de cuya negligencia se derive el mismo.Sólo cuando no sea posible individualizar la responsabilidad (por ejemplo, debido a que el defecto en cuestión pueda obedecer a la negligencia de varios de los profesionales intervinientes), se podrá exigir la responsabilidad a todos ellos. En este caso, la reclamación que se interponga contra uno de ellos afectará a los demás.Para determinar si realmente existe un defecto constructivo y cuál o cuáles de los agentes de la edificación han de responder del mismo, en su caso, generalmente será necesario contratar a un experto para que realice una prueba pericial. ¿Qué plazo existe para reclamar la responsabilidad derivada de defectos constructivos? Sin perjuicio de sus responsabilidades contractuales (por ejemplo, la que el promotor tiene frente al comprador en virtud del contrato de compraventa de la vivienda), la acción para exigir responsabilidad a los agentes de la edificación por posibles defectos constructivos tiene un plazo de prescripción de dos años. Estos contarán desde que se manifiesten dichos defectos constructivos. Debemos tener en cuenta que ello ocurra dentro de los plazos de garantía que establece la ley. Estos plazos son de uno, tres o diez años. Dependen de la gravedad y la naturaleza del defecto constructivo.Cabe señalar que...

El seguro de crédito es un arma fundamental hoy en día para la prevención e incluso erradicación de la morosidad comercial en nuestra empresa. Lo es especialmente en periodos de crisis e incertidumbre económica. Estos son, por desgracia, cada vez más frecuentes. El seguro de crédito es una modalidad de seguro compleja y difícil de gestionar Sin embargo, esta modalidad de seguro es altamente compleja. El condicionado de la póliza resulta muchas veces de difícil comprensión. Sobre todo para quien no está familiarizado con el derecho mercantil y del seguro. También impone unos mecanismos operativos al asegurado ciertamente complicados. De ahí que, en muchas ocasiones y particularmente cuando el cliente ha cambiado de compañía (lo cual es relativamente frecuente en este tipo de seguros) pero declara un siniestro correspondiente al periodo de vigor de la póliza, la aseguradora aproveche la complejidad del condicionado y la poca experiencia del cliente, para rechazar la cobertura del mismo y el pago de la indemnización, poniendo mil excusas y aduciendo incumplimientos en la operativa comercial de la empresa. Cómo no tener problemas con nuestro seguro de crédito y gestionarlo bien Los asesores legales nos encontramos con muchos clientes desesperados. Estos renuncian al cobro de la indemnización abrumados por las cartas que reciben de la compañía, muchas veces ininteligibles, o que vienen a asesorarse demasiado tarde, cuando ya han transcurrido los plazos o no han realizado las comunicaciones del siniestro adecuadamente. Por ello, y para evitar que estemos pagando unas cuantiosas primas pero, cuando necesitemos el seguro, no podamos cobrar la indemnización que legítimamente nos corresponde, es fundamental que cumplamos tres requisitos básicos: Dotarnos de un buen asesoramiento externo Con profesionales especializados, que nos guíen a través del clausulado de la póliza y nos orienten en las comunicaciones que se realizan a la compañía cuando se avecina un posible siniestro, ya que si no se realizan correctamente, la compañía se escudará en ello para rechazar el siniestro: solicitud de cobertura, solicitud de clasificación de los clientes y su vigencia, excedentes de crédito, agravación del riesgo, avisos de falta de pago, avisos de insolvencia provisional, comunicación de prórrogas, mora prolongada, declaración del siniestro, cálculo de la indemnización, gestiones y gastos de recobro, son formalidades recogidas en la póliza de nuestro seguro, y el más mínimo fallo será utilizado por la compañía para denegar el siniestro. Adaptar la dinámica comercial y logística de nuestro negocio a las formalidades que impone el seguro de crédito Estas además redundan en nuestra seguridad frente a impagos y la necesidad de reclamar los mismos: contar siempre con las facturas correctamente emitidas y concordantes con los correspondientes albaranes de entrega firmados siempre por el cliente o un representante autorizado, o los justificantes de entrega debidamente formalizados por la agencia de...

Tras los daños provocados por la Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA) los pasados 12, 13 y 14 de septiembre, las reclamaciones a las compañías de seguros se han disparado hasta récords históricos. ¿Cómo proceder para realizar la reclamación de daños por la DANA o por otras situaciones catastróficas, y recibir las indemnizaciones que nos corresponden con todas las garantías legales? En este post, te lo explicamos.Este proceso de reclamación de daños por la DANA y otras situaciones catastróficas rige tanto para los casos en los que los daños estén cubiertos por tu seguro privado, como en aquellos otros en los que debas recurrir al Consorcio de Compensación de Seguros por no cubrir tu seguro siniestros extraordinarios. En este último caso, la solicitud puede hacerse tanto on-line al Consorcio como a través de tu asegurador. Fases del proceso de reclamación de daños por la DANA y otras situaciones catastróficas El proceso de reclamación de daños por la DANA y otras situaciones se divide en tres fases:Declaración del siniestro en los 7 días posteriores al mismo y valoración de los daños Peritación y determinación de los daños en caso de desacuerdo (40 días) Pago de la indemnización correspondiente (entre 40 días y 3 meses)Declaración de siniestro Salvo que tu póliza fije un plazo más amplio, deberás formalizar una declaración de siniestro y remitirlo a la aseguradora. El plazo máximo es de 7 días desde que tuviste conocimiento del mismo. Desde el momento de la declaración, tienes la obligación de informar a la aseguradora de la relación completa de los bienes afectados por el siniestro y el valor estimado de los mismos. Esta información debes proporcionársela en los 5 días siguientes.Es posible formalizar la declaración fuera de plazo. En este caso, la aseguradora podrá reclamarte los daños y perjuicios ocasionados por la declaración tardía. Además, ten en cuenta que deberás formalizar tantas declaraciones como siniestros ocurran.Asimismo, debes estar preparado para dar a la aseguradora toda la información que necesiten acerca del siniestro. Algunos de los datos que debes tener a mano son:Datos del asegurado y el número de referencia de la póliza Fecha del siniestro y su causa (inundación o lluvias) Persona y teléfono de contacto para la tasación En el caso de los seguros agrícolas, la referencia SIGPAC de las parcelas siniestradas, si existen frutos caídos en el suelo y la fecha prevista de recolecciónAsegúrate de haber recibido el acuse de recibo. La fecha de notificación de tu declaración es relevante para el cálculo de los plazos de pago e indemnización por demora. Valoración de los daños En un escenario ideal, la valoración de los daños se efectúa de común acuerdo entre el asegurado y el asegurador. Si se produce tal acuerdo, la tasación...

La reciente sentencia de la Audiencia Provincial de Valladolid del 26 de Junio del 2018 ha venido a sentar jurisprudencia acerca del carácter limitativo de derechos de la cláusula de robo de mercancías en espacios o recintos sin la debida vigilancia. Las pólizas de seguros de mercancías suelen contener una cláusula de exoneración de responsabilidad de la aseguradora en caso de robo de la mercancía transportada que haya sido estacionada en espacios o recintos sin la debida vigilancia. El tema origen de controversia en este tipo de asuntos es la calificación de estas cláusulas como delimitadora del riesgo o como limitativa de derecho del asegurado, dado que según se considera de una u otra especie los efectos son distintos. Se entiende por cláusula delimitadora del riesgo aquella que ambas partes introducen de común acuerdo en el contrato para definir o delimitar el riesgo objeto de cobertura por parte del asegurador, así como las garantías que quedaran aseguradas y excluidas por dicho contrato. Por el contrario, se entiende por cláusula limitativa de derechos aquellas que se encuentran circunscritas al ámbito de los derechos del asegurado, debiendo destacarse de una forma especial y estando sujetas al requisito de la específica aceptación por escrito por parte del asegurado, requisito que viene impuesto por la Ley de Contrato de Seguro. La mencionada sentencia opta por calificar dicha cláusula como limitativa de derechos del asegurado en base a los siguientes argumentos: El contenido de la misma no se ajusta ni a la naturaleza ni a la función inherente a la propia de las cláusulas delimitadoras del riesgo, ya que no se  individualiza el riesgo por el robo de la mercancía ni se establece su base objetiva, sino que el criterio que incorpora (“espacios o recintos sin la debida vigilancia”)  viene a limitar la cobertura inicialmente pactada, apartándose así del contenido natural del contrato de seguro. En virtud de la trascendencia que tiene para el asegurado, dicha cláusula debe quedar sujeta a las exigencias formales que establece la Ley del Contrato de Seguro. A pesar de que en la totalidad de los contratos de seguro en la cláusula final se establece que el asegurado reconoce haber recibido un ejemplar de la misma, haberla leído y entendido, y manifiesta expresamente su conformidad y aceptación, declarando conocer y aceptar las cláusulas limitativas esta mención, no excluye de ningún modo la exigencia de específica aceptación preceptuada por la Ley de Contrato de Seguro. Esta cláusula final goza de carácter genérico, no siendo válida como aceptación de la cláusula limitativa de derechos objeto de controversia, ya que la misma debería ser específicamente aceptada por escrito. A pesar de que hay sentencias que siguen calificando este tipo de cláusulas como delimitadoras del riesgo, parece que se...