El pasado 29 de diciembre de 2018 se publicaba en el B.O.E. la Ley 11/2018, de 28 de diciembre, por la que se modifica el Código de Comercio, el texto refundido de la Ley de Sociedades de Capital y la Ley de Auditoría de Cuentas, en materia de información no financiera y diversidad.Aunque dicha Ley nace como consecuencia de la transposición de la Directiva 2014/95/UE del Parlamento y del Consejo Europeo al ordenamiento español, obligando a modificar determinados preceptos del Código de Comercio, de la Ley de Auditoría de Cuentas y de la Ley de Sociedades de Capital, lo cierto es que el ejecutivo ha aprovechado la ocasión para modificar algunos preceptos de esta última que bien necesitaban un retoque. Nos referimos a la regulación del derecho de separación de socios por no reparto de dividendos.Si bien antes de la entrada en vigor hace dos años del artículo 348.bis de la Ley de Sociedades de Capital, el derecho de los socios minoritarios a participar en las ganancias sociales quedaba al arbitrio de la mayoría del capital social, la realidad es que la regulación introducida para intentar proteger ese derecho fue tan parca, que en la práctica dio lugar a un alto nivel de litigiosidad, además de poner en peligro la continuidad de sociedades e incluso permitir el abuso de la minoría sobre la mayoría del capital social.Con la nueva modificación se resuelven muchas dudas que el ejercicio de este derecho creaba, además de permitir que los socios acuerden su no aplicación mediante una disposición estatutaria en contra, siendo ésta una novedad especialmente relevante, pues con la regulación anterior el reconocimiento de este derecho tenía la consideración de imperativo y no se permitía a los socios disponer estatutariamente de él. Para ello, no obstante, será necesario el consentimiento de todos los socios, salvo que se reconozca el derecho a separarse de la sociedad al socio que no vote a favor de tal acuerdo.Entrando a analizar los nuevos requisitos para el ejercicio del derecho de separación, cabe distinguir:En las sociedades no obligadas a formular cuentas consolidadas, los requisitos son los siguientes:Se reconoce en caso de que la junta general no acuerde la distribución como dividendo de, al menos, el 25% de los beneficios obtenidos durante el ejercicio anterior que sean legalmente distribuibles. Deben haber transcurrido, al menos, cinco ejercicios desde la inscripción de la sociedad en el Registro Mercantil. El socio que pretenda ejercer el derecho de separación debe hacer constar en el acta su protesta por la insuficiencia de los dividendos reconocidos. Deben de haberse obtenido beneficios durante los tres ejercicios anteriores.  Y que el total de los dividendos distribuidos durante los últimos cinco años no equivalga, por lo menos,...

Con el cambio de año se modifican algunos aspectos en materia tributaria y fiscal en ciertos segmentos del sector “artista”. Los cambios principales según el impuesto al que afectan son los siguientes:  Impuesto sobre sociedades (IS) Aquí los cambios se producen en la deducción por inversiones en producciones cinematográficas, series audiovisuales y espectáculos en vivo de artes escénicas y musicales a las que se acojan sociedades. Y es que a partir de ahora desaparecen las obligaciones formales para los productores que existían. Básicamente ya no tendrán que: Incorporar en los créditos y en la publicidad de forma explícita nada. Remitir cierto material al Instituto de Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA) e informarle de algunos datos estadísticos.  Ceder los derechos de reproducción parcial de las obras audiovisuales y materiales gráficos entregados para la realización de actividades y elaboración de materiales de promoción en España y en el extranjero con fines culturales o turísticos.Impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) A partir del 1 de enero de 2019, la retención de los rendimientos de capital mobiliario procedentes de la propiedad intelectual cuando no sea el autor el contribuyente se reduce de un 19% a un 15%. Esto es importante tenerlo en cuenta a la hora de realizar las facturas, para no aplicar una retención incorrecta y luego tener que solicitar devoluciones de ingresos indebidos a la agencia tributaria, con la pérdida de tiempo que eso supone.  Impuesto sobre el valor añadido (IVA)  Si bien hasta ahora como ya comentamos en otro post “los servicios artísticos prestados por el artista a los clientes con los que contrate la actuación tributarán al tipo normal de IVA (21%)”, a partir del 1 de enero de 2019, se aplica el tipo reducido del 10% a los servicios prestados por intérpretes, artistas, directores y técnicos, siempre y cuando sean personas físicas, a los productores cinematográficos y organizadores de obras de teatro y musicales (número 13º del artículo 91.Uno.2).[sc name="firma_daniel" ]...

¿Qué ventajas aporta un comité de dirección a la PYME?El Comité de dirección, aunque no es un órgano legalmente obligatorio,es absolutamente necesario para la empresa y para el administrador, así como punto fundamental en la profesionalización de las sociedades.La entrada en vigor de la Ley 31/2014, del 3 de diciembre, para la mejora del gobierno corporativo, aumenta el grado de institucionalización de las sociedades de capital.Esta nueva situación otorga el poder a las estructuras de gobierno dentro de la sociedad, bien mediante la figura de los Consejos de Administración o de los Comités de Dirección, espacios de puesta en común, toma de decisiones y análisis de la situación de la sociedad tanto actual como futura.Las ventajas de un Comité de Dirección bien estructurado son muchas:Garantizar la viabilidad de su negocio. Asegurar la supervivencia de su negocio. Buscar el crecimiento. Fijar el marco estratégico. Crear una organización efectiva y eficiente. Desarrollar el talento y el liderazgo.La PYME puede constituir tantos Comités de Dirección como sean necesarios, estos se situarían en el organigrama bajo el Órgano de Administración, y pueden ser, por ejemplo:Comité de Dirección del Protocolo Familiar. Comité de Dirección de Nuevos Proyectos. Comité de Dirección de Recursos Humanos...

El real decreto-ley 3/2016, de 2 de diciembre, introduce varias novedades en el impuesto sobre sociedades. Las modificaciones tienen dos períodos de entrada en vigor. Por una parte, hay medidas que entran en vigor con carácter retroactivo, desde el 1 de enero del 2016, como los nuevos límites para la aplicación de las bases imponibles negativas y para la aplicación de la deducción por doble imposición internacional. Respecto a la primera limitación, será de aplicación a las grandes empresas. Así, si el importe neto de la cifra de negocios de una empresa está comprendido entre 20 y 60 millones de euros, solamente podrá compensar un 50 % de las bases imponible negativas de períodos anteriores. Si la facturación supera los 60 millones, está limitación se reducirá al 25 %. Si bien se sigue manteniendo el límite de un millón de euros para la deducción de las bases imponibles negativas. Respecto al límite para aplicar las deducciones generadas o pendientes de compensar por doble imposición internacional, el límite está en el 50 % de la cuota íntegra. Otra modificación es la reversión de las pérdidas por deterioro de valor de participaciones, que resultaron fiscalmente deducibles en períodos impositivos previos al 2013 y que a partir de esa fecha no lo son, que se incorporarán a la base imponible del impuesto sobre sociedades, como mínimo, de forma lineal desde el 1 de enero del 2016, dando lugar a una mayor base imponible. Esto dará lugar a una mayor cuota a pagar o a una menor base imponible negativa que se pueda deducir la empresa en el futuro.Por otra parte, con el año nuevo entran en vigor otras dos modificaciones. La primera, el cambio en el artículo 60 de la Ley General Tributaria, que impedirá aplazar y fraccionar ciertas cuotas tributarias. En concreto, «las derivadas de impuestos que deban ser legalmente repercutidos, salvo que se justifique debidamente que las cuotas repercutidas no han sido efectivamente pagadas». También «las correspondientes a obligaciones tributarias que deba cumplir el obligado a realizar pagos fraccionados del impuesto sobre sociedades». Atendiendo a los preceptos legales indicados anteriormente, entendemos que, salvo pronunciamiento de la Agencia Tributaria, no es posible solicitar un aplazamiento o fraccionamiento del IVA, retenciones o pagos a cuenta del impuesto sobre sociedades. Una medida que puede perjudicar a las empresas que están empezando a recuperarse tras la crisis.Pero es que, además, tampoco será posible la deducción de las pérdidas por la transmisión de participaciones en entidades siempre que las participaciones transmitidas tengan derecho a la exención por rentas positivas obtenidas a través de dividendos o por plusvalías. De igual manera, quedan excluidas de la deducción cualquier pérdida que se genere por la transmisión en entidades ubicadas en paraísos fiscales o...